Juego del Rey
Pasad un móvil para sortear: quien saca el comodín es el rey y da órdenes por número… y el rey también tiene número, así que puede tocarle a él
Elige cuántos sois y empieza
Quien saca el comodín es el rey y manda por números
Asientos (toca un nombre para cambiarlo)
Cómo se juega
- Ajusta cuántos sois y empieza: Por defecto hay 6 asientos y el selector va de 3 a 13. Toca un nombre para poner el de quien está en la mesa; si se repite, se marca con ① ②. Elige el mazo Para todos o Entre amigos y toca «Empezar sorteo».
- Pasa el móvil y saca tu carta: La pantalla dice a quién darle el móvil. Esa persona toca «Soy …», mantiene pulsada la carta para ver su número, suelta para taparla y toca «Visto» para pasarlo. Cuando todos han sacado carta, quien tiene el comodín es coronado.
- El rey da la orden y se descubre a quién le toca: El rey lee una carta de orden, puede cambiarla dos veces o usar una carta en blanco y decirla de viva voz; luego rellena los números y toca «Anunciar». Tocad «Descubrir» para ver quién tiene esos números: si el número está en la mesa, le toca al propio rey. Se marca hecha o saltada, se destapan todos los números y empieza la siguiente ronda.
Reglas y variantes
Reglas del Juego del Rey: cada ronda usa una carta con número por jugador más un comodín. Primero se deja una carta con número boca abajo en la mesa: es el número del propio rey. El resto se baraja con el comodín y cada uno saca una en secreto pasando el móvil. Quien saca el comodín es el rey; los demás memorizan su número y no se lo dicen a nadie.
Dar órdenes: el rey ve una carta de orden al azar, por ejemplo «El 3 y el 5 dicen frutas por turnos hasta que uno se atasque». Puede cambiarla dos veces por ronda o pasar a una carta en blanco y decir la orden en voz alta. El rey solo dice números, nunca nombres, así que nadie sabe a quién le va a tocar, ni siquiera el rey, porque no sabe qué número hay en la mesa.
Descubrir a quién le toca: cuando el rey anuncia, «Descubrir» solo revela los números llamados. Si el número lo tiene un jugador, sale su nombre; si es la carta boca abajo de la mesa, aparece el nombre del rey con un sello de lacre. Que el rey se mande a sí mismo es el momento más gracioso del juego, así que la pantalla lo muestra directamente en vez de esperar a ver quién lo confiesa.
Hecho o saltar: toca «Hecho» cuando se cumpla la orden, o «Saltar» si alguien prefiere no hacerla. Cualquiera puede pedir saltar, no hay ningún castigo y la ronda termina igual que con «Hecho». Después se destapan todos los números, cada persona llamada suma +1 y el rey suma una corona.
Jugadores y ritmo: funciona de 3 a 13 personas y entre 5 y 8 es donde mejor se equilibran ritmo e intriga. Una ronda dura dos o tres minutos, casi todo en pasar el móvil. Con grupos grandes conviene usar más órdenes para dos; con pocos, el rey se llama a sí mismo más a menudo (con 3 personas, más o menos una ronda de cada tres).
Dos mazos: Para todos sirve cuando hay familia, compañeros de trabajo o gente recién conocida: imitaciones, pequeños talentos, cumplidos y retos rápidos. Entre amigos es para una mesa de confianza, con cosas más atrevidas como «cuenta algo vergonzoso que te pasó hace poco» o «recread cómo os conocisteis». Ninguno incluye beber, besos, contacto físico íntimo, quitarse ropa, dinero, contactar con gente de fuera ni publicar en redes.
Sin repeticiones: una carta de orden no vuelve a salir en la misma partida, y si volvéis a jugar en el mismo dispositivo también se descartan las de esta noche. Solo cuando se acaba el mazo entero se vuelve a barajar, con aviso.
Variantes y reglas de la casa: en la versión clásica con baraja el rey no suele tener número y solo manda a los demás. Aquí el rey también tiene número; si preferís la versión clásica, acordad que cuando el rey se llame a sí mismo elija a otra persona para hacerlo. Otras reglas caseras habituales: quien sale llamado dos rondas seguidas puede pedir librarse, o el rey puede mandar una orden a todo el grupo. Se acuerdan de palabra y no cambian nada en la pantalla.
Errores típicos de principiante: que el rey diga nombres en vez de números, con lo que se pierde la gracia del azar; enseñar o decir tu número después de sacarlo, porque entonces el rey puede apuntar a quien quiera; y dar órdenes largas o difíciles: si tardan más de un minuto se enfría el ambiente, mejor que se cumplan en treinta segundos.
El resumen de la noche: toca «Terminar la noche» para ver cuántas rondas se jugaron, cuántas órdenes se hicieron o se saltaron, cuántas veces el rey se llamó a sí mismo, cuántas veces fue rey y fue llamado cada persona, y a quién le tocó más. No hay ganadores ni perdedores, y la palabra «castigo» no aparece.
Sin trampas: la pantalla del sorteo lo tapa todo hasta que mantienes pulsada la carta, y se vuelve a tapar en cuanto sueltas o cambias de app. Antes de destapar, ningún número aparece en pantalla. Si alguien olvida el suyo, puede tocar «Ver mi número» mientras el rey elige la orden, y la pantalla deja constancia a la vista de todos.
Preguntas frecuentes
Solo para entretenimiento · Ninguna orden de beber · Saltar nunca tiene castigo
Última actualización: 2026-09-26 · Guardado solo en este dispositivo
